19 abril 2009

Ese arte delicado y enérgico

En varios estudios sobre la obra de Quevedo, Cervantes y Gracián ya me había topado a veces, como de refilón, con el nombre de Trajano Boccalini (1556-1613), un satírico italiano que asombró a Europa allá en los inicios del S. XVII con sus Ragguagli del Parnasso ("Avisos del Parnaso"). Pero he tenido que esperar hasta bien entrada la lectura del último (y delicioso) libro de Marc Fumaroli, Las abejas y las arañas. La Querella de los Antiguos y los Modernos (Acantilado, 2008), para tener detalles de primera mano de su verdadera y singular importancia en el panorama de las letras europeas. Para nuestra desdicha, no existe una traducción moderna de los escritos boccalinianos, y hemos de conformarnos con la de Fernando Pérez de Sousa, que data de 1634 y que pone a nuestra disposición en edición facsímil la Universidad de Granada. Menos es nada...
.
Esos Avisos olían tanto a azufre que no obtuvieron el imprimatur de las autoridades eclesiásticas romanas, por lo que tuvieron que editarse en Venecia (1612). Se agrupaban por "centurias", y en ellos el imperio español de Felipe III no salía muy bien parado, que digamos, lo cual explica que mientras en toda Europa se devoraban con deleite, en nuestro país apenas se conocían en círculos muy restringidos. Se cree que la muerte del propio Boccalini en 1613 en Venecia hay que ponerla en la cuenta de ciertos "agentes españoles".
.
Algunos de los relatos cómicos (que no otra cosa son los ragguagli) entroncan directamente con la obra de autores como Montaigne, Voltaire y Swift, nada menos. Por extensión y calidad son tan diversos como chispeantes, claramente la obra de un escritor amamantado en la sal ática y la libertad espiritual de los grandes hombres del pasado clásico (Séneca, Luciano y Tácito, en primer lugar). Si hay que buscar un orígen "moderno" a lo que ahora y desde hace un par de siglos llamamos periodismo político/literario, pregunten por Boccalini, al que la naciente difusión de ese invento maravilloso que fue la imprenta le vino como anillo al dedo..., aunque el buen hombre no lo pudo disfrutar en esta vida, bien es cierto.
.

1 comentarios:

fetoPAX dijo...

Hola Jorge (Compañero de Viaje):

Veo que sigue tu trabajo de divulgación de la cultura y el conocimiento.
Nos, desde Ecología Activa RED, tambien proponemos un paseo por el desarollo integral del ser humano, dentro de un camino Sustentable de progreso.

Para ello te invito a participar de este espacio que es tambien tuyo.
http://ecologiaactivared.blogspot.com/


Un abrazo de corazón
fetoPAX!