Una mujer desnuda y en lo oscuro
(...) es una vocación para las manos.
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Pero el propio Benedetti lo cuenta mejor, en este recital de apenas una hora y media, con algunos de sus mejores poemas y la cadencia cercana, medida y cabal de un buen amigo con ojos como charcos, corazón coraza, que todo consiste en saber a ciencia cierta, como usted sabe, que puede contar conmigo.
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3 comentarios:
Exactamente, un amigo, no veo a Benedetti cuando lo llaman poeta del compromiso, escritor en lucha... Sí, sí, todo eso también, pero sobre todo un amigo, un tipo que consiguió escribir lo que era, y eso lo hace tan poca gente...
Un abrazo.
Sabes, Jorge, me ha emocionado llegar al blog y encontrar esto. No sabía si te gustaba o interesaba Benedetti. ¡Acá somos tantos los que lo queríamos! Aunque fuera del otro lado del Río era un poco nuestro también, con permiso de los uruguayos. Era querible y querido, por eso también opino que es acertado llamarlo un buen amigo. El domingo, en una tarde gris por acá,la noticia hizo que muchos empezáramos a enviarnos comentarios por mail, con tristeza y con poemas, o alguna canción, y con el recuerdo de cuánto nos habían acompañado sus poemas, sus libros. Un pequeño homenaje, en cartas, en blogs.
El mío, en un pequeño racconto de recuerdos relacionados con su obra en mi vida, aludía casualmente a las mismas dos obra que mencionás:
Corazón coraza ("porque te tengo y no/porque te espero/porque la noche está de ojos abiertos.../ y Hagamos un trato:
/"Hagamos un trato", compañero, estése ahí con su bigote y su asma, cerca, cuando abramos uno de sus libros...
Y Gracias por el fuego..../
Todavía no bajé el recital que nos ofreces generosamente, como siempre, ahora voy a hacerlo, pero desde ya te lo agradezco infinitamente.
Un abrazo,
Ana
Vaya, vaya, Sir John, otra vez de nuevo por aquí..., no había reparado en "el reton-no", no, no, pensé que te había tocado la primitiva o algo así. Un abrazo de nuevo, y a seguir el la brecha lo que el cuerpo aguante.
Querida Ana, ya sabes, todos los extremos se tocan..., por muchos kilómetros de distancia que los separen. Y es lo menos que puedo hacer por don Mario (creo recordar que hay otro recital suyo grabado en algún libro de Visor, pero no lo regalaban cuando compré los tres volúmenes de su "Inventario"..., tendré que asegurarme). Besos.
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