Una capa de musgo sobre el corazón
Hay una pulsión, que algunos dicen "ancestral", hacia la piedra, el agua y la madera. Tenga la forma de reminiscencia infantil, tenga la de vocación frustrada, todos los que amamos la cosa artesanal la reconocemos al instante: es un brillo en los ojos y un calor ritual que se despierta instantáneamente cuando vemos a un maestro ejerciendo su oficio. Por supuesto, me refiero a los maestros artesanos, no a los de escuela.
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Algunos de los que ya peinamos canas recordamos todavía los primigenios capítulos (¿en blanco y negro?) de "Oficios para el recuerdo", una serie de TVE de las que echaban cuando en la tele sólo había dos cadenas y sobraba una (ahora hay mil y sobran todas). Con algunos episodios se te saltaban las lágrimas y te entraban ganas de abandonar los estudios y tirarte al campo..., y nunca mejor dicho. Si la felicidad tenía una imagen, indudablemente, era la de ese alfarero con el ruido de la lluvia al fondo y un resto de piedad en el regazo. El trabajo no parecía su enemigo, y algunos hasta tenían perro...
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Herederos directos de aquellos primeros documentales antropológicamente irreprochables son los que ofrece Eugenio Monesma desde finales de los años 80 con el sello de Pyrenne. De momento, va por el lote número 24, a razón de 5 DVD cada uno..., usease cientos y cientos de capítulos, artesanos y oficios filmados con un cariño y una devoción tranquila de las que ya no se estilan . No son caros (55 euros el lote), pero en muchas bibliotecas públicas tienen la buena costumbre de valorarlos en lo que se merece, y de esa forma he podido irlos recopilando y estudiando con detenimiento. Pensar que la inmensa mayoria de las buenas gente que por ahí ha ido desfilando ya está muerta (y con ella su saber) es un latigazo que abruma. Sic transit gloria mundi.
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Herederos directos de aquellos primeros documentales antropológicamente irreprochables son los que ofrece Eugenio Monesma desde finales de los años 80 con el sello de Pyrenne. De momento, va por el lote número 24, a razón de 5 DVD cada uno..., usease cientos y cientos de capítulos, artesanos y oficios filmados con un cariño y una devoción tranquila de las que ya no se estilan . No son caros (55 euros el lote), pero en muchas bibliotecas públicas tienen la buena costumbre de valorarlos en lo que se merece, y de esa forma he podido irlos recopilando y estudiando con detenimiento. Pensar que la inmensa mayoria de las buenas gente que por ahí ha ido desfilando ya está muerta (y con ella su saber) es un latigazo que abruma. Sic transit gloria mundi.
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1 comentarios:
Y ese brillo...
El maestro "mostraba", alusiva o indirectamente lo que la piedra, la madera o el agua, son, o mejor, lo que estos se dejan. Así, cuando se funda escuela es entonces que ya no hay nada que enseñar, es entonces que el maestro "ya ha hablado", es entonces cuando ya no hay maestro sino profesor. Y así, la ingenuidad del manual, que cree poder decirnos lo que es -o como debe ser o hacerse- el amor, la caza, o la artesanía, convierte en hueso muerte y fango todo de cuanto cree estar diciendo algo -¡libros con índice!¡Hasta los hay temáticos!-.
Y esta es la muerte de la sabiduría a manos de la filosofía, y de la filosofía -con la muerte de sócrates- a manos de la escritura. Así, todo cuanto deba ser escrito (o filmado) para ser recordado (o revivido) está ya irremediablemente perdido. Acaso nos queda entonces, escribir locamente, con la esperanza de que entre tantas palabras muertas se nos presente lo imposible. Se puede, se puede... pero hay que vivirlo, cada uno con sus cuentos.
O como dice el maestro José Luis Pardo, la filosofía como todo, comienza cuando ya es demasiado tarde, cuando Sócrates ya ha muerto, o cuando es domingo y ya atardece.
...no puede ser otro que el de un oficio perdido
¡Un saludo desde mi esquina!¡no me he podido resistir la parrafada!
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