Semana de Pasión
Hubo en España una vez un concurso televisivo de gran éxito, el "Un, dos, tres", que se mantuvo en antena durante muchos años. El formato era simple, ¿lo recuerdan?, el presentador hacía una pregunta concreta a la que se podían ofrecer una cantidad aparentemente ilimitada de respuestas, poniendo un ejemplo, y después la pareja concursante iba respondiendo alternativamente intentando no equivocarse, ni repetirse. Creo que el límite de tiempo era un minuto..., más o menos.
.
En cierta ocasión, la pregunta era algo así como "Nombres de filósofos ilustres o famosos", y se puso como ejemplo, "Aristóteles". Nunca adivinarían cuál fue el siguiente pensador que soltó el concursante de turno: "Ciorán". ¡Juas! Cuando Savater le contó esta anécdota al interesado, allá en su casa de París, éste se tronchaba de la risa. Cualquiera que le conociera no podría menos que estar de acuerdo con todos los que pensamos que, indudablemente, la realidad supera al arte.
.
En la entrada anterior me quejaba de que llevábamos ya una temporadita larga sin nada que llevarnos a la boca del ogro de Rasinari, cuando hete aquí que al día siguiente descubro que Siruela ha celebrado el centenario de su nacimiento con la publicación de un ensayo de 1941 ("Sobre Francia", 112 páginas), escrito todavía en rumano. El siguiente sería "Breviario de podredumbre", nada menos, también inicialmente escrito en rumano pero que reescribió en francés después. El resto es historia.
.
Aquí tienen un fragmento.
.
.
En cierta ocasión, la pregunta era algo así como "Nombres de filósofos ilustres o famosos", y se puso como ejemplo, "Aristóteles". Nunca adivinarían cuál fue el siguiente pensador que soltó el concursante de turno: "Ciorán". ¡Juas! Cuando Savater le contó esta anécdota al interesado, allá en su casa de París, éste se tronchaba de la risa. Cualquiera que le conociera no podría menos que estar de acuerdo con todos los que pensamos que, indudablemente, la realidad supera al arte.
.
En la entrada anterior me quejaba de que llevábamos ya una temporadita larga sin nada que llevarnos a la boca del ogro de Rasinari, cuando hete aquí que al día siguiente descubro que Siruela ha celebrado el centenario de su nacimiento con la publicación de un ensayo de 1941 ("Sobre Francia", 112 páginas), escrito todavía en rumano. El siguiente sería "Breviario de podredumbre", nada menos, también inicialmente escrito en rumano pero que reescribió en francés después. El resto es historia.
.
Aquí tienen un fragmento.
.






























6 comentarios:
Leo tu entrada justo antes de irme a dar una vuelta y comprar algún librito con la excusa tonta del día del ídem. Y me digo: coño, ahí está. Pero me da por leer antes el fragmento que envías, y me pregunto, en cuanto leo la primera frase ("No creo que me interesaran los franceses, si no
se hubieran aburrido tanto a lo largo de su historia,
pero su aburrimiento está desprovisto de infinito"), y me pregunto cuándo cojones va a aprender el señorito Carlos Manzano a poner las comas, joder. Y lo peor es que no para de traducir libros fantásticos. Jodido mundo este de la traducción... Al final tendré que aprender francés de una vez, pero (¡ay!) el ruso ya no me da tiempo... De cualquier manera, merci beaucoup.
Me asalta una pregunta. ¿Nos hemos acaso conocido ya? Tengo una memoria difusa e incompleta de ello, más bien una sospecha. Ignoro todo del pasado (el anterior a nosotros ahora) y no sé nada del presente.
No he sabido, y aún no lo sé seguro quien yo era, hasta hace poco. No conozco las leyes de este mundo (las verdaderas, no las del derecho u otras par falsear), me las habrán hecho olvidar, borrar de mi conocimiento.
Por ello no entiendo casi nada (no de la filosofía o de la ciencia, sino de lo que es, de la estructura organizativa actual (no política, no social) del mundo ¿ Alguien podría ayudarme ante el serio peligro al que estoy sujeto ?
(No es literatura).
PS:
Francia, es verdad , es todo un caso en que casi todo es literatura, pero incluso con exceso de ella. Desvestirse algo de excesivos ropajes palabrescos, le vendría bien a los galos frente a s us espejos demasiado absorbentes.
Querido Sir John, por decirlo en dos palabras: Si, si. El mundo de la traducción es asaz jodido, incomprensaibol y mineralizaje. Después de terminar una frase cualquiera la miras al trasluz, la hueles y todavía te quedan ganas de añadir, "y también dos huevos duros".
Querido anónimo. Yo sé bien quien soy (Don Quijote). Quizá si empezásemos a ponernos un nombre podríamos llegar a alguna parte..., no se, puede que hasta a encontrarnos.
Saludos a ambos.
Esa necesidad de etiqueta, llevar un nombre que impida el no ser, es la necesidad de la vanidad. Cuando no se es nadie (o se es justamente eso) y el deambular sin tarjeta , sin ni siquiera una obra que presentar; el ser anónimo es ser.
Que otros se vanaglorien de lo que han sido; yo estoy orgulloso de lo que seré.
PS: ¿ Shakeaspeare lo era o era otro ?
Jorgewic debiera contar su historia de amor con el Francés,de cómo sin habitar Galia ha conseguido ese nivel. Ayer pillé una citación de Cioran en la lengua de Frédéric Dard (y de Poulidor) que no hubiera yo sabido traducir (sin investigar) porque no conocía (bien) la expresión coloquial que estaba utilizando.
Y entonces quién es Jorgewic, cual es su pasado ?
http://libellules.blog.lemonde.fr/2007/08/21/genealogie-du-titre/
Publicar un comentario en la entrada