25 abril 2011

El hombre con dos pies izquierdos

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A mí, perro viejo, que últimamente ya casi no me gustan las novelas, me están empezando a gustar las de P. G. Wodehouse (1881-1975), un inglés medio-americanizado de los de pipa y pantuflas de sargento, que se ríe hasta de su sombra, en una línea que va de un Chesterton sin militancia a un Sharpe sin mala leche. Sus personajes viven la realidad ajenos a las moscas y la declaración de Hacienda, en una especie de universo moral abierto a todas las acusaciones del sentimiento..., puro diálogo para besugos inteligentes, pero precisamente por ello trascendidos por un rasgo de humor tan subitáneo que no se deja nada en el tintero. De momento, sólo conozco a Jeeves y Wooster, una pareja de señor/criado tan bien avenida estéticamente que nadie podría negar que han nacido el uno para el otro, como esos matrimonios de antes de la guerra: hay una serie de televisión de los 90 en la que a Wooster lo interpreta Hugh Laurie (el famoso Dr. House) y a Jeeves el gran Stephen Fry..., y uno sólo puede decir amén a la elección.
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Wodehouse escribió mucho, y muy bueno. Hay sagas de personajes perfectamente definidas (¡ese Club Los Zánganos!), cerradas y pulidas hasta en sus mínimos detalles, aunque en España se le ha publicado un poco al buen tuntún (Anagrama, casi siempre). Sus obras completas en inglés tampoco es que reluzcan como el sol, pero al menos tienen un canon sobre papel para irse haciendo una idea: de dónde vienen tales relatos, qué forma de libro adoptó tal grupo de historias, a qué serie pertenece ese cuentecillo, etc. Como el afán de rigurosidad no era pecado de lesa majestad por aquellos años del Imperio, todos sus escritos pueden cogerse según nos pillan y no pasa nada, porque la risa está garantizada igual. Son novelas en las que se entra muy bien, y en las que el clima ambiente invita a quedarse desde la primera línea. Humor y flema británicas de las buenas, sin trampa ni cartón.
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Con Omnibús Jeeves (Tomo 1, Anagrama) se pretende iniciar una serie que normalice en castellano el tándem al que me referí antes, un poco disperso hasta hoy. Calculo que hay para varios volúmenes, a ver ahora si la cosa se cumple como se ha prometido...
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